Por qué renuncié a Shaolín

Según mi maestro de artes marciales, pin-pon, en Shaolín, en casi 500 años ningún otro alumno ha sido tan aventajado como yo. Pasé las 36 cámaras en solo 36 meses. Teniendo en cuenta que hay alumnos que se pasan la vida entera tratando sin poderlas terminar es considerado un exitazo mayor que el premio Nobel. Todo el mundo me felicitó, hasta Yet Li y Jackie Chang me enviaron una postal de felicitación. Y todo fue sobre ruedas hasta la cámara 36. Entonces a ese cerebrito del monje especialista en redes de computadoras, que es una nueva posición creada en el templo por aquello de que no podemos quedarnos atrás con la tecnología, se le ocurrió crear la cámara 37. La cámara del horror, la tortura más refinada, el súmmun del sufrimiento más allá de la enfermiza imaginación creativa de Hellriser. La cámara 37, que acabará con la tradición de las cámaras de Shaolín porque ningún ser humano, verdaderamente humano, podrá pasar esa prueba. Allí sólo hay un sillón rojo Shaolín y una pequeña mesa de bambú rojo Shaolín, con una discreta luz indirecta rojo Shaolín. Tienes que sentarte inmóvil en el sillón, y eso no es un problema después de las largas horas de meditación bajo el chorro de agua congelada de la cascada cantando el rap de Confusión al revés. Así que te sientas en el sillón rojo Shaolín, te ralajas, entra un monje con una canasta rojo Shaolín, saca de la canasta, ¡tu celular! Si, tu teléfono celular. Lo coloca delante de ti en la mesita rojo Shaolín y te dice así, con esa calma Shaolín que has visto en mil películas, que tendrás que permanecer 24 horas, o sea 1440 minutos, o lo que es lo mismo, 86400 segundos, tic-tac, tic-tac, tic-tac, !sin tocar el celular!

!Pero quién puede hacer eso! Ni Hércules podría, qué Hércules, ni Superman, ni Batman, ni Angela Merkel, ni Mariano Rajoy, ni Pablito Podemos, ni Obama, ni Cristina Fernández, Rafael Correa, Los Castro, y el resto de la pandilla, incluyendo a los reyes europeos, africanos, del rap, de la coca, del ajedrez y …. Bueno, no existe quien pueda hacer eso. ¡A la porra con Shaolín! Si no quitan esa monstruosa cámara 37 le van a tener que dar clases a los osos panda porque no existe ser humano que pueda estar 24 horas sin tocar su teléfono celular. ¿Acaso puedes tú?

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